Sucesión
Siguiendo en este punto al Dr. Juan Pablo Badran, en su libro Proceso Sucesorio, define a la sucesión como la transmisión de un derecho o una cosa. Esta transmisión puede ser entre personas vivas –por ejemplo, la compraventa de un inmueble o automotor– o por causa de una muerte –como es el caso de que, por aplicación de la ley, se produce el traspaso de los bienes del difunto (causante) a sus herederos–.
En este sentido, como el lector seguramente ya identificó, los conceptos vertidos arriba tienen que ver con definiciones jurídicas. En lo cotidiano, es utilizado el término “sucesión” como la segunda definición, para referirse a esa transmisión de los bienes (generalmente hacia descendientes) que ocurre cuando una persona fallece.
Subdivisión
La subdivisión, en cambio, es el trabajo de dividir una propiedad o lote de una superficie mayor, en dos o más superficies menores. En la práctica es el proceso que lleva adelante un ingeniero agrimensor o civil, por el cual primeramente toma mediciones en el terreno. Posteriormente, coteja si las medidas de la superficie actual, son susceptibles de dividirse en dos o más lotes tomando como base las reglamentaciones locales (por lo general son los municipios quienes establecen medidas mínimas). Luego, el profesional elabora un plano que presenta en catastro para su correspondiente aprobación que, de ser así, pasarán a existir tantos lotes como se haya dividido la superficie.
Los lotes resultantes, a partir de dicho proceso, pasan a tener una cuenta catastral y de rentas respectiva. También su correspondiente matrícula en el registro de la propiedad inmueble que los permite diferenciar e identificar.

Sucesión y subdivisión: conclusiones
En definitiva, podemos expresar que ambos términos no son sinónimos. Sus significados difieren ampliamente y la confusión –estimo yo– radica en el siguiente ejemplo: luego de fallecida una persona si, por ejemplo, la herencia consistiera en un lote amplio y sobreviven dos hijos, en ese caso suele procederse a practicar la subdivisión del mismo, a los fines de poder adjudicarse cada porción a un heredero.
